Sentir la nieve sobre mi piel. Esa sensación de alegría y necesidad, que me cura las heridas cuando ya no puedo más. Jugar con ella como cuando era niña, y es que los recuerdos pueden cuando el cielo grita encima.
Aprecio lo que tus ojos no ven. Directas, aunque las verdades duelan. Vivir por y para el ARTE es mi rutina. Cortaré todas las barreras que me impidan llegar a donde quiera. Pequeñas dosis de amor por vena, abriendo puertas y cerrando heridas a mi manera.
