Se agarraba de mi mano como si no hubiese un mañana.
Le decía que la quería y que a mi lado siempre estaría.
Crecía en mis brazos, crecía día a día sin darse cuenta de nada, tan sólo era una niña.
Cuidar de ella no era fácil, pero todo esfuerzo fue suficiente para que llegase a aprender lo que debía ser... Una mujer fuerte, decidida y con carisma.
Porque en esta vida o plantas cara o te acuchillan.
Intenté enseñarle de mí lo mejor, tenía que darle ejemplo por ser la hermana mayor. Protectora y amiga, cuando alguien te diga adiós aquí estaré yo curando tus heridas.
Sé lo que piensas en cada momento, y se me hace largo el tiempo cuando no te tengo. Quiero que sepas hermana mía que tu sonrisa es mi lucha, que nada ni nadie podrá cambiarte así que escucha: Sé fuerte en cada paso, piensa tus decisiones, sabes que a partir de aquí todo cambia, que no te afecten las condiciones. Ríe cuando puedas y ayuda en todo momento, que las recompensas llegan, de eso se encarga el tiempo.
Te quiero desde que te vi el primer día, que todo cambio era bueno si tú formabas parte, hermana mía.
Aprecio lo que tus ojos no ven. Directas, aunque las verdades duelan. Vivir por y para el ARTE es mi rutina. Cortaré todas las barreras que me impidan llegar a donde quiera. Pequeñas dosis de amor por vena, abriendo puertas y cerrando heridas a mi manera.